Europa

Guía del camino Francés: de Sarria a Santiago de Compostela

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En mayo de 2018 hice otra vez el Camino de Santiago. Esta vez hicimos el camino clásico por excelencia: el último tramo del Camino Francés: de Sarria a Santiago de Compostela. Un viaje que compartí con mi amiga Sonia, con quien había recorrido el Kumano Kodo en Japón. En esta guía detallo todos los pasos que seguimos: el itinerario, los tiempos y el alojamiento en el camino de Santiago. Ya os adelanto que no fue un camino «a lo peregrino», ya que dormimos en habitaciones privadas, nos enviamos las mochilas y acabamos en un spa en Finisterre. Un itinerario para disfrutar de esta experiencia única y tan maravillosa de una forma un poco relajada.

Día 0: tren nocturno de Barcelona a Sarria
Día 1: Sarria a Rente (5,3 km)
Día 2: Rente a Gonzar (24,7 km)
Día 3: Gonzar a Palas de Rei (16,5 km)
Día 4: Palas de Rei a Castañeda (24,3 km)
Día 5: Castañeda a Salceda (15,3 km)
Día 6: Salceda a Santiago (27,5 km)
Día 7: Cee a Finisterre (18 km)
Día 8: Finisterre y vuelo a Barcelona

Cómo ir de Barcelona a Sarria

Quienes vivimos en Barcelona lo tenemos muy fácil, ya que hay un tren hotel que conecta las dos ciudades. Sale a las 20:20h de la estación de Sants y llega a Sarria a las 9h. Hay dos categorías: butaca gran confort y coche cama. La butaca gran confort si se compra con tiempo (los billetes se ponen a la venta 3 meses antes) cuestan 28€, pero nosotras pagamos 56,70 €.

Enviar la mochila en el Camino Francés

A diferencia de cuando hicimos el Camino Portugués, esta vez optamos por enviarnos las mochilas. Hay numerosas empresas de envío de mochilas en el Camino. Se puede contratar el servicio una vez allí y todas cobran lo mismo, más o menos. Nosotras preferimos contratarlo antes de ir ya que queríamos enviar la maleta nada más bajar del tren en Sarria. Contratamos los servicios de Jacotrans, porque además eran de los pocos que nos cubrían el envío de Cee a Finisterre. El precio es de 6€ por mochila/etapa y la mochila no puede pesar más de 10 kg. En el camino encontraréis empresas envío a precios más económicos (3€ o 3,5€ y Correos la envía por 4€/etapa). La reserva se tiene que hacer el día anterior y la mochila la recogen a las 8 am. Una vez en Cee, descubrimos dos empresas para enviar la mochila a Finisterre: Loncho y Camino Cómodo.

Qué mochila llevar al Camino de Santiago

Si decides cargar con la mochila hay que tener en cuenta que no debe pesar más del 10% de tu peso corporal. Para que os hagáis una idea, en el Camino Portugués yo llevé una mochila de 25 l y Xavier una de 40. Esta vez, como nos enviábamos la mochila llevé una más grande: 40 l y puse un calzado de recambio y ropa para 3 días.

Cuidado de los pies en el Camino

El tema del cuidado de los pies es muy particular y cada persona es un mundo. Por eso, lo fundamental es observar a lo largo del Camino cómo van reaccionando los pies a los kilómetros acumulados e ir actuando según las necesidades de cada uno, con algunas pautas sencillas y según tu experiencia propia.

Antes de caminar

Hay que preparar bien el pie untándolo con crema hidratante (Nivea bote azul, vaselina) o aceite (Mephentol).

Durante la etapa

Es muy importante llevar un calcetín adecuado, que no sea demasiado grande para que no haga arrugas, ya que eso aumenta la fricción y el riesgo de rozaduras. En las paradas, ve comprobando que no haya arrugas ni piedras o arenilla dentro del calzado.

En las zonas donde haya aparecido alguna rojez, antes de empezar y durante la etapa se puede usar Cutimed o stick protector (hay de varias marcas ) que crea una película protectora para evitar que se convierta en ampolla.

Al acabar la etapa

Al acabar la etapa y después de la ducha, es importante secarse bien los pies y llevar calzado descubierto tipo chancla, Crocks, o sandalia de trekking para que el pie respire, y en caso de que haya salido ampolla, se seque.

Y si aparece alguna ampolla, cuando acabes la etapa y después de lavar y secar bien el pie, se puede llevar alguna aguja y hacer un pequeño agujero para liberar el líquido. ¡Nunca se debe arrancar la piel! Usa siempre yodo para desinfectar bien y secar e intentar dejar la herida al aire libre el máximo tiempo posible sin poner apósitos tipo Compeed, esparadrapos o demás. Úsalos solo durante la etapa cuándo lleves el calzado habitual para evitar que la herida siga rozando y se infecte.

Para acabar, el consejo más importante que nos dieron durante este Camino: la HIDRATACIÓN. Antes, durante y después de la etapa, tanto por fuera (cremas) y sobre todo por dentro (agua). Es necesario beber en el día al menos el doble de lo que normalmente bebes, y un mínimo de 2 o 3 litros de agua al día. Evitará la aparición de las molestas ampollas. También es recomendable usar al menos 2 veces al día alguna crema hidratante para los pies, en nuestro caso, funcionó genial la crema Nivea, la del bote azul, la de toda la vida, antes de empezar la etapa y después de la ducha. Antes de empezar la etapa y durante ella nos aplicábamos Mepemtol.

El calzado, como ya sabéis, tiene que ser usado, nunca llevéis calzado sin estrenar. El tipo de calzado y cuántos pares llevar es una elección personal, pero nuestra recomendación es calzado bajo (dejad las botas altas para el alpinismo). Al enviar la mochila llevamos dos calzados para caminar: las Merell que usé en el Camino de Santiago Portugués, que son de verano y el pie transpira mucho con ellas, y las North Face de Goretex que usé en el Kumano Kodo, por si teníamos días de lluvia. Al final no llovió e hizo calor, así que usé las Merrell. Al acabar la etapa dejábamos respirar el pie con unas chanclas.

Dónde conseguir la credencial de peregrino en Sarria

Se acredita que se ha realizado el camino de Santiago cuando se recorre a pie o a caballo los últimos 100 km, en bicicleta los últimos 200 km o 100 millas náuticas y recorriendo los últimos kilómetros a pie hasta la catedral de Santiago. La acreditación tiene que tener al menos dos sellos por día que acrediten el paso con la fecha correspondiente. Son válidos los sellos de las iglesias como de alojamientos, hoteles, etc.

La credencial del peregrino, que es donde se ponen los sellos, se puede conseguir en albergues, hoteles e iglesias de la ciudad. La acreditación la compramos en la Locanda Matias por 2,5€, pero también la venden en la iglesia del Salvador a 2€, que abre a las 11h. Además, llevé la credencial dual que usé en el Kumano Kodo. Solo es necesaria una, pero me hacia ilusión sellar las dos.

Día 1: de Sarria a Rente (5,3 km)

El tren nocturno llegó a Sarria a las 9:10h. Lo primero que hicimos fue dejar las mochilas en el punto acordado de envío e ir a desayunar. Desayunamos cerca de la estación, en la cafetería Polo. Sándwich mixto (1,5€), zumo de naranja natural (2,20€) y café con leche (1€). Seguidamente fuimos a la panadería Pallares, toda una institución en Sarria. Data del 1876 y tiene al lado un museo del pan. Compramos 1/4 de empanada de carne, 1/4 de empanada de atún (4,5€) y unos dulces (6 unidades, 3€).

Visitamos la ciudad de Sarria, empezando por la iglesia de Santa Mariña de Sarria donde queríamos comprar la credencial, pero solo abre por la tarde. Nos dirigimos hasta el centro histórico de la ciudad. En la Casa del Consello está la oficina de turismo, pero no está abierta en fin de semana. Entonces fuimos hasta la iglesia del Salvador y allí nos informaron de los horarios de apertura de las principales iglesias del Camino.

En frente de la iglesia del Salvador está el Castelo de Sarria, pero el acceso estaba cerrado y no lo pudimos visitar. Visto el éxito, iniciamos el Camino sin más.

Al salir se la iglesia y al subir la cuesta nos encontramos con el cruceiro del Salvador, seguimos unos metros más hasta llegar al Monasterio da Madalena. Se puede visitar el claustro (10 a 13h y 17 a 19h) llamando a la campana. El claustro es muy bonito y merece una parada. En frente del monasterio está el cementerio, y de la esquina sigue el
Camino a Santiago. Desde ese punto no hay ningún bar en los siguientes 4 kilómetros.

Esta mini etapa es muy bonita, casi toda transcurre por bosques y pequeñas aldeas. Y la mayor parte del tiempo el terreno fue bastante plano. Saliendo de Sarria atravesamos el puente da Aspera.

En Barbadelo encontramos varios alojamientos, nos fijamos en el albergue Casa Barbadelo que tenía bar y piscina, al que volveríamos por la tarde a tomar algo. En las afueras de Barbadelo está la iglesia de Santiago. Esta solo abre cuando va el párroco, no tiene horario fijo. Por suerte, en ese momento salió la vecina que tenía la llave y nos abrió. La capilla es pequeña pero tiene mucho encanto.

De Barbadelo a Rente tardamos poco caminando por una carretera secundaria poco transitada entre prados y pastos.

Dónde dormir en Rente

Un poco pasada la una del mediodía, llegamos a nuestro alojamiento: Casa nova de Rente. Una casa rural situada en la pequeña población de Rente. La habitación doble con baño compartido nos costó 31€. Os recomendamos tomar la cena allí, que se sirve a partir de las 19h. El menú de dos platos, postre y bebida cuesta 10€. Comida casera y deliciosa. Os recomendamos el caldo gallego, la ternera y la cuajada. El desayuno completo son 4€ por persona.

Etapa 1: de Sarria a Rente (5,3 km)

Estación de Sarria: 9:10h
Cruceiro Salvador 11:30h (inicio del camino)
Km 112,44 -12:08h
Km 111,57 - 12:25
Km 110 - 12:35h Barbadelo
Km 109,95 -12:47h iglesia Santiago Barbadelo (abre cuando esta el párroco)
Km 109,59 -13:05h
Km 109,13 -13:11h Rente
Km 108,84 - 13:17h Casa nova Rente

Día 2: de Rente a Gonzar (24,7 km)

Esta fue la primera etapa larga que hicimos. Nos levantamos a las 7 am para poder desayunar a las 7:30h, hora en que empieza el desayuno en Casa Nova de Rente. El desayuno consiste en zumo de naranja natural, tostadas, café y bollería.

Dejamos las mochilas preparadas en recepción para enviarlas a nuestro siguiente alojamiento e iniciamos el camino desde el kilómetro 108,84. La mañana se levantó cubierta de niebla y con ocho grados de temperatura. La previsión del tiempo era de un día soleado con máximas de 24 grados. El primer tramo del camino fue muy agradable, pasamos por pedanías y gran parte del camino transcurría por bosques cubiertos de niebla que le daban mucho misticismo.

Seguimos por Morgade y pasamos por una bonita capilla a pie del Camino, pero estaba cerrada. A las diez de la mañana a la altura del kilómetro 102 una señora abría la verja de su casa para vender queso y dulces caseros a cambio de un donativo. Comimos unas rosquillas y unos buñuelos, ¡súper buenos!

A las 10:22 llegamos a la peana del kilómetro 100, todo un hito en el Camino. Por desgracia, la peana estaba toda llena de pintadas con inscripciones, piedras, etc. Y me indignó soberanamente la poca consideración y el incivismo de algunos peregrinos.

A las 11 hicimos una parada técnica en el bar Mercadoiro para tomar algo (Coca-Cola 2€) e ir al baño. Aprovechamos para ponernos un poco de Mepemtol en los pies y sacar la arenilla que se había metido en el calzado. El bar era muy bonito y el baño estaba súper limpio, pero era un poco caro para los precios del Camino.

Unos minutos más tarde nos encontramos con un señor entrañable de unos sesentaitantos que volvía de pastar las vacas, con la azada al hombro. El sr. Bigotes, como dijo que le llamáramos, se alegró de escuchar a alguien hablando en español. La verdad es que en mayo la mayoría de peregrinos eran extranjeros (americanos, italianos, japoneses, etc).

Aflojamos el ritmo mientras caminábamos junto al sr. Bigotes, charlando. Cuando llegamos a Vilachá, donde vivía, nos recomendó el mejor lugar de Portomarín para comer.

Treinta minutos más tarde, cruzábamos el río Miño y entrábamos en Portomarín. Portomarín es una ciudad principal donde muchos peregrinos acaban la etapa de la jornada. Por eso, hay muchos alojamientos y restaurantes. Nos dirigimos a la iglesia para intentar conseguir el sello. Pero llegamos a las 12:45h y estaban haciendo misa, así que no se podía visitar. Volvía a abrir a las 16h, así que desistimos.

Fuimos hacia el restaurante Casa Pérez que nos había recomendado el sr. Bigotes. No sabíamos bien dónde caía, así que le preguntamos a un guardia civil: «Claro que lo conozco, ahí se come muy bien». Dudamos entre el menú de peregrino (9€) o pedir una ración para no entretenernos mucho. Al final optamos por una ración de pulpo (12€) y dos copas de albariño (2,20€/copa). El pulpo estaba delicioso, el mejor que he comido hasta la fecha. En la terraza charlamos con unos peregrinos granadinos que se acababan de jubilar y estaban haciendo el Camino.

Salimos de Portomarín a las 13:30h, hacía un sol radiante y una temperatura bastante alta para ser mayo. Quedaban 8km hasta Gonzar y ese tramo fue muy tedioso. Caminamos durante una hora junto a la carretera con cero sombra, y luego, al llegar a Toixibo, caminamos por el interior con la mala fortuna de que el bosque estaba quemado. Esas dos horas se nos hicieron pesadas por el calor y la falta de sombra.

Llegamos a las 15:30 a Gonzar, un pequeño pueblo con más vacas que casas. En este viaje buscábamos la Galicia rural, pero si ese no es vuestro caso, mejor alojaros en Portomarín.

Dónde dormir en Gonzar

Nos alojamos en la casa García, un albergue que también tiene habitaciones dobles con baño compartido (35€). Sirve menú del peregrino (10€) aunque la comida es más de batalla. Abre a partir de Semana Santa y hasta octubre. Hay que llamar por teléfono para reservar (+34) 982 157 842. Sirven el desayuno a partir de las 6am y consiste en tostadas (o magdalenas) con café con leche, todo por 3€. Abren a partir de Semana Santa y hasta noviembre.

Día 2: de Rente a Gonzar (24,7 km)

108,84 km- 8:25h Casa Nova Rente (salida)
106,85 km - 8:51h Molino de Marzan (bar)
105,31 km - 9:10h
104,23 km - 9:23h
102,66 km -9:42h
101 km - 10:02h hay una casa que vende comida
Santa María de Ferreiros -10:16h
100 km -10:22h
97,66 km -10:58
Mercadoiro albergue - 11:03h parada técnica - cocacola 2€ 11:15h salida
95,65 km - 11:37h
93,74 km - 12:09h
92,23 km - 12:31h Portomarín
13:00h Casa Pérez, parada técnica (pulpo)
13:35h salida Portomarín
88,87 km - 14:19h
87,16 km - 14:41h Toixibo
85,46 km -15:03h Gonzar
84,64 km - 15:14h
84 km 15:22h Albergue Casa García

Día 3: de Gonzar a Palas de Rey (16,5 km)

Ese día tocaba una etapa más corta que el día anterior, pero aun así nos levantamos pronto. Por la mañana apetece caminar más y los paisajes repletos de niebla son mágicos.

Salimos del albergue casa García a las siete y media de la mañana, ya desayunadas. Empezábamos el día en el kilómetro 84. Caminamos un par de kilómetros entre bosques cubiertos de niebla. Al poco, el camino empezó a subir, no era una inclinación muy brusca, pero sí que fue una constante en toda la jornada.

Al llegar al kilómetro 82 encontramos una señal que nos indicaba que unos metros más allá se encontraba el castro de Castromaior, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del noroeste de España. Este yacimiento data del s. IV a.C. y se dice que fue habitado hasta el s. I d.C. Subimos el pequeño cerro para ver este enclave de la Edad de Hierro. Además de poder contemplar una panorámica de Castromaior, desde lo alto pudimos ver el mar de nubes que se extendía por los valles cercanos.

Seguimos por el Camino Francés en dirección a Palas de Rey. De esa etapa lo que más destaco es la subida constante y la falta de sombra. Así que nos alegramos de madrugar ese día, ya que tuvimos un día de sol y calor, para ser mayo.

A la altura del kilómetro 78,81 km pasamos junto a la capilla de la Magdalena. Afortunadamente estaba abierta, así que entramos a sellar la acreditación. Allí nos encontramos un señor invidente que llevaba varias cruces colgadas del cuello. Me llamó la atención una foto suya en un estante de la minúscula capilla: iba vestido de la orden de los templarios. Al preguntarle sobre la foto, nos explicó con regocijo que había estudiado mucho sobre los templarios y que hacía dos años el papa Francisco lo había ordenado caballero de la orden. Charlamos un rato con él y nos explicó muchas cosas sobre la orden y el significado de las cruces que llevaba.

En el kilómetro 76,78 llevábamos recorrida casi la mitad de la etapa. Así que hicimos una parada técnica en el bar Trisquel: un Aquarius y un paquete de frutos secos (3,20 €). Untamos los pies con el Mepentol y seguimos andando.

Eran solo las 11h pero el calor empezó a apretar y la poca sombra que había no ayudaba. Seguimos andando hasta llegar a Lestedo, un bonito pueblo donde no nos hubiera importado pernoctar, así que queda apuntado para la próxima ocasión.

El buen olor que desprendía el mesón que hay en A breda casi nos hace detenernos allí a comer, pero decidimos continuar los tres kilómetros que quedaban hasta llegar a Palas de Rey. En ese último tramo la sombra abundaba más y se hizo menos pesado.

A las doce y media llegamos a la iglesia de San Tirso de Palas, justo a tiempo para sellar (cierran a las 13h) y dar por finalizada la etapa del día en el kilómetro 67.

Dónde dormir en Palas de Rey

Nos alojamos en el albergue Zendoira, un albergue que tiene habitaciones dobles (35€) y zona de albergue con cápsulas (10€/persona). Ofrece sábanas de un solo uso, pero se pueden alquilar las de tela por 3€ y toallas por 3€. También dispone de habitaciones dobles por 35€ la noche. Cuenta con una lavadora, una secadora (4€ cada una) y zona de secado interior.

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