Europa

Tres días en Arlés y la Camarga: guía práctica de una escapada

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En septiembre de 2017 aprovechamos un fin de semana largo para visitar la increíble ciudad de Arlés y el parque natural de la Camarga. Arlés es una ciudad con un patrimonio cultural increíble incluido en la UNESCO desde 1981 y os puedo asegurar que tres días se hacen cortos para descubrirla al completo. En esta pequeña guía os explicamos cómo organizar una escapada a Arlés y la Camarga.

La forma más cómoda es en AVE-TGV. Arlés no tiene estación de tren de alta velocidad, pero se puede viajar hasta la cercana Nimes y allí tomar un tren de cercanías (25 minutos). De Barcelona a Nimes se tarda unas tres horas y mediaen tren de alta velocidad. Renfe-SNFC saca ofertas puntualmente en las que se puede llegar a viajar por 50€ ida y vuelta, así que os recomendamos que os suscribáis a su newsletter.

En Arlés nos alojamos las tres noches en el céntrico hotel Spa Le Calendal. Un bonito hotel con aires provenzales situado justo delante del anfiteatro romano. El hotel sirve un desayuno buffet muy completo y además tiene un spa para uso de los clientes. Es la ubicación perfecta para explorar la ciudad de Arlés.

Ya sabéis que somos unos apasionados de la historia antigua, así que para nosotros el atractivo principal de la visita a Arlés era conocer el increíble patrimonio de la época romana que conserva la ciudad.

Anfiteatro romano

Es uno de los emblemas indiscutibles de la ciudad de Arlés. Fue construido en el 90 a.C. y podía albergar hasta 20.000 espectadores. Actualmente, el anfiteatro romano se sigue usando en las fiestas de la ciudad para celebrar corridas de toros y festivales. Además, los martes y jueves de los meses de julio y agosto se celebran demostraciones de combates de gladiadores. También a finales de agosto, en el anfiteatro romano se celebra el Arelate: las jornadas romanas de Arlés. Un festival que revive la Arlés antigua de una forma didáctica e históricamente rigurosa. Durante las jornadas podemos hacer visitas teatralizadas, reconstrucciones pedagógicas, demostraciones militares, etc.

Teatro antiguo de Arlés

El teatro romano de Arlés fue construido a finales del siglo I a.C. y podía albergar hasta 10.000 espectadores. Se componía de 33 gradas, de las que hoy en día no se conservan muchas partes y tenía un diámetro de 102 metros. De la zona del escenario solo quedan en pie dos columnas que nos recuerdan cómo debió ser en su época de máximo esplendor. Durante el festival Arelate en el teatro romano se celebra el Festival de cine de peplum.

Criptopórticos

En el subsuelo del foro romano están estas galerías creadas usando los cimientos del foro, que en la antigüedad se usaban como almacén de alimentos e incluso de elementos arquitectónicos. Es una de las visitas más interesantes de Arlés y se accede desde el Hotel du Ville.

Plaza del Foro

Poco queda en pie del antiguo foro romano, solo un par de columnas de estilo corintio del antiguo templo. En la actualidad, la plaza del foro es una bonita plaza repleta de restaurantes, entre ellos el que inspiró a Van Gogh para pintar su obra «Café de Nuit».

Museo Arles Antique

Una de las cosas más sorprendentes de Arlés es que cada verano se siguen encontrando restos arqueológicos de la época romana en las excavaciones que se llevan a cabo en las orillas del Ródano. En 1995 se abrió este museo para albergar las excepcionales colecciones de la ciudad y merece mucho la pena dedicarle al menos tres horas. Entre las piezas que podemos ver destacamos el barco, los mosaicos, la réplica de la Venus de Arlés y la colección de sarcófagos romanos, la más importante del mundo.

Termas de Constantino

Se cree que esta termas construidas en el s. IV recibieron su nombre por el hijo del emperador Constantino que había construido su residencia en Arlés. En su época ocupaban 8.000 metros cuadrados y constaban de todo tipo de equipamientos como dos piscinas de agua caliente, piscinas de agua fría, sauna y gimnasio.

Porte d'Auguste

Esta puerta era la entrada principal durante la época romana. La puerta medía 35 metros y estaba flanqueada por dos torres semicirculares. La puerta de Augusto está en el Boulevard Emile-Combes, cerca de Place de la Redoute.

Alyscamps

En las afueras de la ciudad romana encontramos este campo santo, repleto de sarcófagos que se alinean junto a la vía Aurelia que daba acceso a la ciudad. Esta necrópolis se utilizó durante 1500 años y durante la época romana era tan popular y resultaba tan preciado enterrarse aquí, que romanos de alta posición de toda Europa querían descansar aquí para siempre. Gracias a eso, la colección de sarcófagos de la ciudad es tan importante.

Van Gogh pasó poco más de un año en Arlés, pero la ciudad inspiró al artista de tal manera que muchas de las obras más importantes se crearon en el taller que mantuvo aquí. En la ciudad podemos hacer un pequeño recorrido para encontrar esos lugares, que se conservan aún hoy:

Plaza de la República

En la plaza donde en la época romana se alzaba el foro podemos ver el restaurante que inspiró la obra «Café de Nuit» de Van Gogh.

Hôtel Dieu

En este hospital construido en el siglo XVI es donde Van Gogh fue internado y durante su estancia inmortalizó el jardín interior del hospital en el cuadro «Le jardin de la Maison de Santé à Arles».

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