América

Senda del Pilar a la Laguna de los Tres, El Chaltén

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El Chaltén es un pequeño pueblo fundado en 1985 que se ha convertido en la meca del senderismo en Argentina por estar muy cerca del Parque Nacional de Los Glaciares, del glaciar Viezma y al pie de la espectacular montaña del Fitz Roy. Aunque la ruta del viaje por Argentina era muy intensa, no quisimos dejar pasar la oportunidad de hacer la senda el Pilar que conduce a la Laguna de los Tres y así contemplar de cerca el majestuoso pico Fitz Roy.

Debido al itinerario tan apretado que teníamos planificado, solo podíamos dedicarle una noche y un día entero a nuestra visita a El Chaltén. Así que, en cuanto aterrizamos en el aeropuerto de El Calafate alquilamos un coche para nuestra estancia en la Patagonia. Alquilamos el coche en el aeropuerto con @avis_spain y nos costó 9450 pesos para los cuatro días en la región. Desde el aeropuerto de El Calafate salen autocares hacia El Chaltén (a las 5, 7, 9, 11, 13 y 19h) pero a nosotros nos era más práctico el coche y, a fin de cuentas, sumando todos los traslados que haríamos en Patagonia esos días nos salía incluso más económico.

Salimos del aeropuerto y antes de dirigirnos a El Chaltén paramos en la oficina de turismo de El Calafate, que está en la entrada del pueblo, para pedir mapas e información. Después paramos en el supermercado de la avenida Del Libertador Gral. San Martín para comprar agua para el camino, porque en las tres horas de ruta que nos esperaban casi no había gasolineras donde parar. Si durante la estancia en El Chaltén queréis cocinar para ahorrar dinero, mejor comprar los víveres en El Calafate porque hay más oferta y os saldrá más barato.

Nos pusimos en marcha conduciendo casi solos por unas carreteras que eran largas y rectas. Durante el viaje nos encontramos con diversos ciclistas que estaban haciendo el recorrido con bicicletas de montaña, una ardua tarea ya que durante los días que estuvimos en la Patagonia sopló mucho el viento, llegando a alcanzar los 90 km/hora.

A medio camino paramos en el parador La leona, una antigua hacienda con más de 100 años de historia que es patrimonio histórico y cultural de Santa Cruz. En este lugar se alojaron brevemente los míticos Butch Cassidy y Sundance Kid (inmortalizados en Dos hombres y un destino) tras asaltar bancos en Río Gallegos. Historias aparte, La leona es un buen lugar, casi el único, donde parar a descansar y a comer algo entre El Calafate y El Chaltén. Nosotros aprovechamos para comer unas hamburguesas y luego proseguimos el camino.

Sobre las nueve de la noche llegamos a El Chaltén. A esa hora, la oficina de turismo ya estaba cerrada, aunque aún era de día. Llegamos al albergue Condor de Los Andes donde teníamos reservada una habitación doble con baño. El albergue tiene una cocina común para los huéspedes y a esa hora el comedor estaba lleno. Compartimos mesa y charla con una pareja argentina y una chica catalana que llevaban allí días recorriendo los senderos. Nos explicaron que, a diferencia de otros parques como Tierra del Fuego o Torres del Paine en Chile, para recorrer los senderos no había que pagar y la belleza era excepcional.

Nos fuimos a dormir pronto para descansar, ya que al día siguiente íbamos a madrugar mucho para afrontar nuestro único día de senderismo en la zona. Temíamos que la lluvia que estuvo cayendo durante toda la tarde nos fuera a aguar el día de senderismo.

Por fortuna, al día siguiente salió un sol radiante, ni una nube en el cielo y apenas soplaba el viento. Para hacer el sendero de la Laguna de los Tres se puede iniciar desde el mismo pueblo de El Chaltén y se tarda unas diez horas en ir y venir. Sin embargo, se pueden ahorrar unas dos horas de caminata empezando en sendero desde la Hostería El Pilar situada a unos 17 kilómetros del pueblo por una carretera de gravilla. Como teníamos el coche, eso fue lo que hicimos. Si no se dispone de coche, en el pueblo hay un servicio de traslado que se puede contratar en el mismo albergue el día antes.

Tardamos casi una hora en llegar a El Pilar, dejamos el coche aparcado allí y emprendimos el sendero. Hay que decir que al principio nos fue un poco difícil saber por dónde había que ir, ya que hay un tramo que cruza un pequeño río y no está muy bien señalizado, pero una vez encontramos el sendero, ya no tuvo pérdida.

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