África

Explorando las cataratas Victoria y romanticismo en el río Zambeze

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Seguimos con los relatos del viaje a Botsuana con el intenso día que vivimos en las cataratas Victoria en Zambia. Tras bañarnos en la Devil's Pool, volvimos hasta el Tongabezi Lodge para seguir disfrutando del río Zambeze y una velada romántica.

Después de comer en la isla de Livingstone, regresamos al hotel. Por la tarde habíamos reservado un par de actividades más, esta vez centradas en conocer más a fondo el río Zambeze. Sobre las seis de la tarde fuimos hasta el embarcadero del hotel y allí, junto con otros huéspedes del hotel, hicimos un crucero por el río.

El guía era todo un experto conocedor del río y nos fue explicando curiosidades de la fauna y la flora del lugar. Nos sorprendió descubrir que hacía horas extra en la zona como «recolocador» de cocodrilos. Y es que este señor se encargaba de acudir a los pueblos a orillas del río cuando tenían problemas con estos depredadores y entonces él y su equipo se encargaban de capturar al cocodrilo y reubicarlo en otro punto donde no pudiera hacer daño. Nos quedamos boquiabiertos cuando nos explicó el proceso para sacar a un cocodrilo del agua, inmovilizarlo y subirlo al bote. Cocodrilo Dundee sería un aprendiz al lado de este hombre.

Navegando con la barca por el río, parecía que el tiempo se detenía y podíamos escuchar el sonido de los pájaros en los árboles. Los animales más grandes se habían escondido bastante y solo vimos algunos hipopótamos en la lejanía, pero la calma de la tarde y el paisaje nos hacían sentir afortunados de estar allí. Cuando llevábamos una hora, paramos la barca en medio del río, el guía abrió la nevera portátil que llevaba y se puso a preparar un aperitivo con cacahuetes y palomitas para picar, y vino, gin-tonics y refrescos. Fue un lujo total contemplar la puesta de sol en el río con una copa de vino blanco en la mano.

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